El secretario de Seguridad de Morón, Damián Cardozo, se presentó este jueves en el Concejo Deliberante para interpelar en representación del intendente Lucas Ghi, quien hizo uso del reglamento para asignar a un funcionario en medio de los reclamos opositores por la creciente inseguridad y, de manera especial, tras el violento asalto ocurrido frente al Colegio Emaús de El Palomar que dejó a un padre y comisario retirado baleado.
Durante su exposición de más de una hora, el funcionario reconoció la gravedad del episodio al admitir que la comuna se vio superada por la situación, enmarcando el hecho dentro de un raid delictivo protagonizado por una banda mixta de la región. Asimismo, Cardozo intentó respaldar la política de prevención local apelando a estadísticas oficiales que, según indicó, muestran una baja interanual en delitos complejos como el robo automotor a mano armada, aunque admitió la existencia de un subregistro en faltas menores.
La ausencia del jefe comunal en el recinto desató duras críticas por parte del bloque alineado con su antecesor Martín Sabbatella, encabezado por el concejal Diego Spina, quien cuestionó la decisión de Ghi de no dar la cara ante los vecinos y reclamó precisiones sobre el uso de recursos operativos, móviles y combustible en las zonas escolares.
La sesión también dejó cruces encendidos en torno al diseño y la legalidad de la nueva Policía Municipal impulsada por el Ejecutivo —integrada inicialmente por efectivos retirados con un esquema acelerado de formación—, evidenciando las profundas fracturas internas que atraviesan al oficialismo local y a la gestión provincial de cara a los próximos desafíos institucionales.